Calidad de vida y actividad física

03/10/2015

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la calidad de vida se puede definir como la percepción que un individuo tiene de su propio lugar en la vida dentro del contexto cultural y el sistema de valores en el que vive, y su relación con los objetivos, expectativas, normas y preocupaciones. Es un concepto extenso y complejo que está influenciado tanto por la salud física del individuo como por su estado psicológico, el nivel de independencia, las relaciones sociales y la relación que mantiene con su entorno.

 

De una manera más resumida, se entiende por calidad de vida como la posibilidad de vivir la vida de una manera plena, satisfactoria, con bienestar y felicidad. Hay muchas razones por las que no se llegan a alcanzar esta situación, deseable para todos; en nuestra sociedad occidental, las causas más evidentes son los impedimentos físicos y las enfermedades, especialmente las enfermedades crónicas.

 

En numerosas ocasiones se ha puesto en evidencia una clara correlación entre determinados estilos de vida saludables y la disminución de las consecuencias derivadas de las principales enfermedades crónicas esto como de la mortalidad, considerando cualquier causa.

 

En un sentido opuesto, varias conductas o estilos de vida han demostrado desde hace tiempo que no se pueden considerar como saludables, y que tienen una clara influencia de riesgo para la salud de los individuos. Lo son, entre otros, el consumo de tabaco, el consumo nocivo de alcohol, una alimentación inadecuada y la falta de actividad física.

 

La OMS establece como los seis principales factores de riesgo para la mortalidad global en el mundo, la hipertensión arterial, el consumo de tabaco, la diabetes, la falta de actividad física, el sobrepeso y la obesidad y el aumento de los niveles de colesterol en sangre. Todos ellos afectan a todos los países en todas las capas de nivel social y económico. El sedentarismo o falta de actividad física ocupa, por tanto, el cuarto lugar y se le considera responsable del 5.5% del total de muertes, dado que está bien demostrado que representa un factor de riesgo en el desarrollo de numerosas enfermedades crónicas.

 

La actividad física no sólo es un apràctica deseable, sino que se considera una necesidad. Además de los importantes beneficios sobre la salud que provoca la práctica regular de ejercicio físico, también se debe tener en cuenta que el hecho de no mantener una vida activa produce consecuencias negativas en la salud y facilita el desarrollo de enfermedades. Mantener una vida activa influye de manera positiva tanto en el aspecto físico como el psicológico. Se establece una relación directa entre la actividad física y la esperanza de vida, por lo que los individuos físicamente activos suelen vivir más que aquellos inactivos. Y este beneficio se puede alcanzar en cualquier momento, ya que aquellos individuos sedentarios que inician un programa de ejercicio físico, tienen la sensación subjetivo de encontrarse mejor que antes, tanto física como mentalmente; es decir, tienen una mejor calidad de vida.

Xavier Vericat

Fisioterapeuta. Màster en Nutrició i Salut.

xavivericat@gmail.com.

 

 

Bibliografia

- The WHOQOL Group. The World Health Organization Quality of life assessment (WHOQOL): Position paper from the world health organization. Social Science and Medicine. 1995;41: 1403-9.

- World Health Organization . Global Health Risks. Mortality and burden of disease attributable to selected major risks. Génova. World Health Organization. 2009

- Palacios Gil-Antuñano N. Actividad física, salud y calidad de vida. [en línia] (5 nov 2007). Estrategia NAOS. AECOSAN Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Fecha de consulta: 4 ago 2015. Disponible a: http://www.naos.aesan.msssi.gob.es/csym/muevete/recomendaciones/recomendacionMuevete00002.html

 

 

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