Carne sí, carne no...

28/10/2015

 Referente al tema de la OMS, que se está hablando en todos los ámbitos y se hacen bromas de mal gusto en las redes sociales y en muchas ocasiones se han puesto en evidencia las aportaciones de la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC). Estas son mis reflexiones:

En primer lugar, estamos hablando de un grupo de trabajo formado por 22 especialistas de diez países que han revisado más de 800 estudios. ¿Os parecen pocos?

Sí que es cierto que en términos epidemiológicos no podemos comparar la incidencia de cáncer debida al humo del tabaco con la del consumo de carnes rojas, pero hay que puntualizar que existe un riesgo personal y determinado por cada uno de los cánceres. Así pues, una persona puede ser más susceptible a un cáncer colo-rectal y otra a un pulmonar.

Dicho esto, si leemos bien el informe emitido, voy a destacar algunas aportaciones:

Por un lado, el posible problema es la generación de sustancias genotóxicas que afectan al ADN de la persona. ¿Qué sustancias? Podríamos empezar a analizar lo que come el animal, no importa, cerdo, ternera o cabrito. Si el animal come un pienso, por ejemplo cargado de dioxinas, sustancias que se generan en las incineradoras de residuos, o de plaguicidas organoclorados que, como son bioacumulativas, se almacenan en la grasa de los animales y luego en la de las personas.

Por otro lado, durante el proceso de fabricación, gran cantidad de aditivos nitrosos, que se añaden a la carne para evitar la contaminación bacteriana, pueden producir nitrosaminas que tienen efectos carcinogénicos, provocando cambios en el ADN. La OMS siempre ha advertido sobre este peligro y ha aconsejado las mínimas exposiciones a compuestos N-Nitrosos.

Referente a las barbacoas de productos procesados ​​cárnicos ya se sabe desde hace mucho tiempo que se producen hidrocarburos policíclicos, al quemar los alimentos.

La advertencia está dada. Pero mi pregunta es ¿se ha informado de una forma correcta? ¿Se ha creado demasiado alarmismo alrededor? ¿No se ha explicado la letra pequeña del informe? Como decían algunas amigas mías de Facebook se ha producido una defensa masiva hacia el comunicado, publicándose en las redes sociales todo tipo de chistes.

Yo creo que no se ha hecho bien. Por un lado, se puede dar una advertencia pero a la vez dar posibles soluciones o alternativas. Debería hacerse otro comunicado de educación nutricional, explicando las maravillas de la dieta mediterránea, aprovechando la ocasión para dar posibles propuestas para acercar al consumidor a comer más pescado, verduras, hortalizas, cereales integrales y frutas.

Os he escrito algunas:

Bocadillos con panes integrales de queso fresco o de atún (pescado sosteniblemente, claro) en lugar de un bocadillo de chorizo.

Combinar más la legumbre con los cereales y así tengo la proteína completa. Tal es el caso de la legumbre con el arroz.

Utilizar huevos, hay múltiples recetas sabrosísimas.

Añadir en cada comida una ensalada o una verdura de la temporada.

Llenar de colores cada comida (los que nos brinda la propia naturaleza).

Emplear técnicas de cocción que no quemen el alimento.

Comer productos cárnicos con mucha moderación y con pocos aditivos y si es posible lo más ecológico posible.

Regular las medidas de la ración.

Mantener un peso saludable

Comer pescado. Si no tienes tiempo de ir a la pescadería lo puedes comprar congelado, o ir al mercado y congelarlo tu. El bacalao es una buena opción.

Poner orden en la planificación de la compra.

Dedicar un tiempo a la alimentación, a la de tus hijos.

Bueno, amigos y amigas, en todo en la vida hay que poner cordura. Yo creo en los estudios de la OMS, y me horroriza el excesivo consumo que hace la gente de procesados ​​de la carne, si no observad los carritos de la compra de mucha gente.

Debemos ser responsables del todo lo que comemos.

¡Salud!

 

   Dra. Marga Sierra

  Directora Nutrapp

  www.nutrapp.cat

 

Ilustración: Freepik 

 

 

 

 

 

 

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