¡ES TIEMPO DE CASTAÑAS !

26/10/2015

Sois de color chocolate, os ablandáis con el calor, y si en el horno os meten explotáis con gran furor.

Fruto seco por excelencia típico del otoño, que proviene del Castaño (Castanea vesca). Florece en julio y el fruto se recoge en octubre. Su degustación forma parte de fiestas tradicionales como ocurre en la celebración de la castanyada, fiesta tradicional de Cataluña, coincidiendo con el día de Todos los Santos.

Largas colas se suceden en las esquinas de las calles principales de las ciudades para poder comprar castañas a la popular vendedora, conocida por todos los niños como la castañera, una viejecita encantadora con delantal y su hornillo asando castañas.

Un consejo al ir a comprarlas, las castañas deben ser de consistencia dura, con la piel un color pardo brillante y, para conservarlas, se han de guardar en un lugar fresco y seco, así se mantendrán durante más tiempo.

La forma más habitual de consumirlas son asadas, aunque se pueden comer guisadas como acompañamiento del plato, en salsa, repostería o cremas. De cualquier manera constituyen un alimento muy agradable al paladar.

¿Cuál es el valor nutritivo de las castañas?

Las castañas son ricas en almidón, bajas en proteínas y materia grasa, ricas en potasio y, en comparación a otros frutos secos, con un mayor contenido de agua.

Tratándose de un fruto seco es uno de los menos calóricos y es indicado en deportistas por su alto contenido en hidratos de carbono.

¿Engordan las castañas?

Las castañas son ricas en carbohidratos complejos, ¡nuestra gasolina! Se absorben lentamente, manteniendo los niveles de azúcares estables, eliminando la sensación de hambre. Comer un poquito de castañas puede evitar la ingesta de alimentos más ricos en grasas y poco aconsejables, siendo recomendado su consumo en dietas de adelgazamiento, su nutricionista le indicará la cantidad adecuada que debe ingerir.

¿Cómo asamos las castañas?

Precalentar el horno a 200º C y preparar una bandeja cubriéndola con el papel de aluminio o de horno. Lavar bien las castañas, realizar un corte en forma de cruz en la piel de cada una de ellas. Poner las castañas sobre la bandeja del horno en una sola capa y humedecer con un poquito de agua. Hornear durante 20 minutos hasta que al pinchar para comprobar si están hechas estén tiernas. Enfriar una pizca y pelarlas cuando todavía están calientes ya que es mucho más fácil. Colocar las castañas todavía templadas en una fuente y servir.

 Marta Ausiró Dietista- Nutricionista 

 

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