Las plantas medicinales, para tu salud. Aparato digestivo

17/04/2017

Cada lunes publicaremos una nueva entrega sobre plantas medicinales y sus principales usos a cargo de nuestra nutricionista Critina Lajara especialista en fitoterapia y plantas medicinales

Hoy repasaremos las plantas que se utilizan más en el aparato digestivo:

 Poleo (Mentha pelegium): Es una planta medicinal digestiva, aumenta la producción de jugos gastrointestinales, favoreciendo la digestión; también aumenta la producción y la eliminación de bilis.

Interacciona con el alcohol, y algunos fármacos como el paracetamol, ibuprofeno, barbitúricos o antihistamínicos.

No debe utilizarse durante el embarazo por su potencial efecto abortivo, ni en la lactancia por sus posibles efectos tóxicos en el hígado.

 Manzanilla (Matricaria Chamomilla): Digestiva, hepática, biliar, antiespasmódica y carminativa: Por su condición de protector y reparador de la membrana gástrica es muy adecuada en todas aquellas afecciones en las que está afectado algún órgano del aparato digestivo, favorece las digestiones difíciles y ayuda a expulsar los gases.

Aunque en ningún caso es tóxica y no se conoce rango de toxicidad, tratamientos prolongados o con demasiada cantidad pueden conducir al efecto contrario del deseado, es decir, irritaciones digestivas con sensación de vómitos.

No existen contraindicaciones para su consumo durante el embarazo y la lactancia.

 Cáscara Sagrada (Rhamus prusiana): Es un laxante estimulante. El efecto laxante se manifiesta a las 8-12 horas después de su administración.

No se recomienda el uso de la cáscara sagrada durante un periodo prolongado de más de 1 semana debido a que puede producir dependencia, además de potenciar el estreñimiento. Puede provocar en dosis altas efectos irritantes a nivel gastrointestinal, generalmente náuseas, vómitos y diarrea. A nivel neurológico puede ocasionar convulsiones musculares y vértigo.

No debe utilizarse durante el embarazo y la lactancia debido a la ausencia de datos que avalen su seguridad.

Las plantas medicinales se pueden conseguir en lugares y establecimientos muy diversos, desde farmacias a mercadillos y también existe venta por correo, lo que ofrece una gran dificultad a la hora de controlar estos productos.

Las plantas medicinales conseguidas por canales irregulares sin controles adecuados no ofrecen garantías de seguridad en cuanto a composición, contaminación, adulteración, etc.

El personal sanitario y el público en general, especialmente los que las consumen, deben aprender a considerar a las plantas medicinales como medicamentos por sus propiedades terapéuticas, pero también con sus posibles efectos adversos, dejando de lado la creencia de que lo natural es sinónimo de inocuo.

 

Escrito por: Cristina Lajara Nutricionista de Nutrapp y Posgraduada en Fitoterapia Clínica

 

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