MOTIVOS PARA MANTENERNOS ACTIVOS

18/03/2016

¿Pasar muchas horas sentados, puede realmente ser perjudicial para nuestra salud? Podría ser que no, siempre y cuando se realice suficiente actividad física.

Si todavía nos faltaban motivos para ponernos físicamente en forma, ahora ya los tenemos.

La literatura médica ha proporcionado durante años datos que relacionan la sedestación prolongada con un mayor riesgo para la salud. Desde hace mucho tiempo, se nos dice que estar sentado muchas horas seguidas es tan perjudicial como fumar (sitting is the new smoking).

Todavía peor, se nos ha inculcado que mantenerse activo en algunos momentos del día no llega a compensar el perjuicio de mantenerse sentado mucho tiempo. Por lo tanto, ir a correr o ir al gimnasia al salir del trabajo, no es suficiente para compensar el daño provocado al cuerpo por el hecho de pasarse la mayor parte del día sentado en el trabajo o en clase.

En esta línea de pensamiento, un estudio australiano realizado en más de 220.000 individuos, concluyó que pasar mucho tiempo sentado es un factor de riesgo de mortalidad debida a cualquier causa, independientemente del nivel de actividad física que se practique. Cuando estamos sentados durante mucho tiempo, los músculos de las piernas y del tronco están inactivos, i esto puede conducir a una acumulación potencialmente nociva de azúcares y grasas en la sangre. Parece claro que necesitamos sentar-nos menos pero, a partir de los datos obtenidos en un reciente estudio británico, se sugiere que estar sentado muchas horas puede no ser tant perjudicial para la salud como se pensaba, y que practicar suficiente ejercicio podría realmente ayudar a compensar los efectos nocivos de estar muchas horas en una silla.

Este estudio hizo un seguimiento a más de 5.000 funcionarios públicos durante 16 años. Los participantes registraban cada semana el tiempo que pasaban sentados durante una serie de situaciones habituales, tanto relacionadas con la actividad profesional como la de ocio (mirar el televisor, leer, uso del ordenador, etc.). En los resultados, no se pudo establecer ninguna relación entre el tiempo que un individuo pasaba sentado y un mayor riesgo de morir de manera prematura por cualquier causa. Estos datos contradicen los que se disponían hasta ahora, los cuales afirmaban que el hecho de estar sentados durante horas puede ser causa de un gran perjuicio.

Este estudio británico ha recibido diversas críticas, entre ellas el hecho que sólo se revisaron las situaciones fatales, pero no se tuvo en cuenta el riesgo ligado a enfermedades que no necesariamente deben causar la muerte (como la diabetes, la enfermedad coronaria y algunos tipos de cáncer); también, por el hecho de que algunos participantes de este estudio eran muy poco activos físicamente, hecho que por sí mismo podría haber constituido para algunos individus un factor de protección para la salud, falseando los resultados.

Uno de los investigadores más reconocidos sobre los daños relacionados con el sedentarismo, el Dr. DW Dunstan, del Baker IDI Heart and Diabetis Institute, a Melbourne, opina que cantidades importantes de ejercicio pueden tener un efecto protector frente a los riesgos para la salud derivados de la sedestación prolongada.

A pesar de las críticas metodológicas, el estudio británico parece apoyar esta idea. Sus resultados anulas las ideas sobre los riesgos para la salud derivados de estar sentado e indican que el verdadero problema recae en la ausencia de movimiento, falta de ejercicio, más que en el tiempo que se pasa sentado. Al evaluar los efectos derivados de las diferencias en los niveles de actividad física entre individuos que pasan muchas horas sentados, hallaron indicios que 300 minutos a la semana de ejercicio de intensidad moderada puede ser suficiente para compensar algunos de los daños más importantes derivados de los largos ratos sentados. El ejercicio de intensidad moderada es el que provoca que el corazón y la frecuencia respiratoria se incrementen, pero que aún permite hablar utilizando frases completas.

De acuerdo con Dunstan, el problema real es doble. En primer lugar, la proporción de individuos que practican este algo nivel de actividad física es muy baja. Y segundo, en el caso de que un individuo sea altamente activo, ¿podría ser irrelevante para él el tiempo que pase sentado? La respuesta a esta pregunta todavía no es suficientemente relevante.

Hasta obtenerla de manera clara, siguen siendo de máxima vigencia los programas dirigidos a disminuir el tiempo que pasamos sentados y a fomentar el nivel de actividad física entre la población.

Consejos básicos como interrumpir el tiempo que estamos sentados con pequeños paseos o simplemente poniéndonos de pie (de pie, se utilizan muchos más músculos que sentado) son, a menudo, incluidos en guías de prevención de la salud de diferentes países de referencia en este ámbito, como Australia y el Reino Unido.

 

Xavier Vericat

Fisioterapeuta 

 

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