¿QUÉ HAY EN TU COCINA?

22/03/2016

The European Consumer Organization (BEUC) nos invita a hacer una reflexión sobre qué encontramos verdaderamente en los productos alimentarios que compramos y cómo esta elección de compra afecta a nuestra salud. http://www.whatsinyourkitchen.eu/

Galletas infantiles, chocolatinas, bollería… Un estudio de la UOC denunció que los niños españoles ven más de 4.200 anuncios de alimentos al año. El 69% corresponden a productos ricos en grasa, azúcar o sal. La OMS ha identificado el consumo de estos productos como el principal responsable de que uno de cada tres niños en Europa tenga sobrepeso u obesidad. ¡Se trata de una cifra verdaderamente preocupante!

Los niños son un público sensible, debemos enseñarles a ser críticos con la publicidad e inculcarles unos hábitos saludables que se basen en una alimentación saludable, equilibrada y la práctica de ejercicio físico. El ejemplo es una buena forma de enseñanza. 

Margarinas, algunas galletas, productos de aperitivos, platos preparados…. Todos estos productos tienen en común su contenido en grasas hidrogenadas. Estas grasas son más baratas, mejoran la textura de los alimentos y alargan su vida útil pero ¿cómo afectan al consumidor? Una hidrogenación parcial de las grasas puede dar lugar a la formación de grasas trans. Estas grasas han demostrado que aumentan los niveles de colesterol LDL (malo) y disminuye los niveles de colesterol HDL (bueno).

Si en la lista de ingredientes aparece la mención de “grasas parcialmente hidrogenadas” lo más seguro es que contengan grasas trans. ¡Evitemos su consumo! 

Azúcar oculto… No lo vemos pero… ¡está! Una simple lata de refresco o los cereales del desayuno suponen una ingesta importante de azúcares añadidos. En Europa el consumo de azúcares es muy superior a la cantidad diaria recomendada de 50g (10% de la ingesta calórica diaria). Muchos productos que encontramos en el mercado contienen azúcares añadidos (productos dulces y también salados). Hay que desconfiar de las alegaciones y comprobar información nutricional de los productos alimentarios.

Frutas y verduras. ¡Las olvidadas! Se recomienda 5 raciones de frutas y verduras al día pero la dieta de los Europeos es pobre en estos alimentos tan saludables y muy rica en grasas y azúcares que no nos aportan ningún beneficio. Para que nuestra salud se beneficie es importante basar nuestra alimentación en productos vegetales, de temporada y proximidad. Estos suelen estar en su punto óptimo de maduración ofreciendo sus mejores características.

Propiedades milagrosas de los botánicos. ¿Hasta qué punto es cierto todo lo que anuncian? La OCU midió el potencial antioxidante de 20 productos escogidos entre los que presumen expresamente en su etiquetado de tener cualidades antioxidantes. La granada mostró tener más antioxidante que cualquier producto que incluye la alegación “antiox”.

Debemos ser críticos con las alegaciones de salud que aparecen en los etiquetados de los productos a base de plantas, ya que, hoy por hoy los botánicos pueden realizar alegaciones si necesidad de un respaldo científico.

¡Demasiada sal! ¿De quién es culpa? La industria alimentaria tiene algo que decir, ya que, cerca del 75% de la sal que ingerimos procede de los platos procesados y no del salero.

Alimentos que venden salud. Un estudio de la OCU en el 2014 comprobó que solo el 25% de las alegaciones encontradas en los etiquetados estaban autorizadas. En el 2015 puso de manifiesto que la gran mayoría de los productos que venden salud no cubren nuestras necesidades reales y suponen un desembolso injustificado.

Porciones desproporcionadas. El tamaño de lo que considera una porción muchas veces corresponde a una pequeña parte de todo el embalaje. Por ejemplo, algunos envases de cereales de desayuno se refieren a porciones de 30g, otros hablan de 45g. Sin embargo una persona tiende a consumir 60g en su desayuno. Debemos asegurarnos que la información nutricional se refiera a la proporción que se va a consumir.

Las bebidas alcohólicas. Todos conoceos el efecto del alcohol sobre el hígado pero subestimamos su impacto en nuestro peso corporal. Una copa de vino contiene 120 calorías, el equivalente a 4 onzas de chocolate. Algunas bebidas engordan tanto por su contenido en alcohol como en azúcar. Además de los estragos que puede causar su consumo en exceso, el alcohol puede suponer cerca del 20% del aporte energético en calorías vacías.

Una dieta equilibrada, variada, basada principalmente en alimentos naturales y de origen vegetal te aporta salud, energía y vitalidad. ¡En Nutrapp te queremos ayudar!

Sabina Meca Master Salud y nutrición UOC. Nutrapp.

Imagen Freepik

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