SOMOS LO QUE COMEMOS… Y LO QUE COMIO NUESTRA MADRE

30/09/2015

Como ya se sabe la obesidad es un creciente problema de salud en todo el mundo. Hasta hace poco entendíamos que la única forma de tratar el problema era sobre la persona que la padecía. Sin embargo hoy en día se sabe que podemos ayudar a revertir el problema de peso aún antes de que la persona nazca.

Esto se puede lograr a través de la prevención o disminución de peso en mujeres con sobrepeso u obesidad que tengan planeado embarazarse o que estén embarazadas. El iniciar un embarazo con un peso normal o habiendo bajado unos cuantos kilos determinará que sus hijos sean o no propensos al sobrepeso.

Se han realizado estudios centrados en la pérdida de peso en mujeres obesas que habían tenido un hijo, y se observó que tras la pérdida de peso previa al segundo embarazo, el segundo hijo tenía un peso adecuado y menor riesgo de padecer obesidad que el primero.

De igual manera es de vital importancia la calidad de la nutrición de la madre durante el embarazo. El estado de nutrición y la calidad de su dieta afectarán a las características del bebé, así como a su riesgo de padecer enfermedades metabólicas durante su vida adulta. Por consiguiente no solo somos lo que comemos, sino que también somos lo que comieron nuestras madres cuyo efecto, a nivel molecular, es transmitido a la siguiente generación.

Es por eso que el empezar el embarazo con un peso adecuado, así como una dieta y hábitos de vida saludables durante el mismo y la lactancia, favorecerán el óptimo desarrollo del bebe disminuyendo también su riesgo de padecer obesidad y enfermedades metabólicas asociadas.

Rebeca Milheim 

Referencia Bibliográfica

Cordero PA. Obesidad, nutrición perinatal y epigenética. Matronas Hoy 2014; 2(1):41-47.

Compartir