Un ramillete de Tomillo

13/04/2016

El tomillo es una planta perenne aromática. Crece en los terrenos calcáreos de la parte meridional de Europa, en especial en España y toda la zona mediterránea occidental. Tiene un olor y sabor especiado, que recuerda al orégano: cálido, seco y muy agradable. Conserva gran parte de sus virtudes si se seca correctamente y no se mantiene así mucho tiempo.

El tomillo florece en primavera y entre los meses de abril y mayo tiene una máxima concentración de aceites esenciales (geraniol, linalol, alfa-terpineol, carvacrol, timol). Al tomillo se le atribuyen muchas propiedades medicinales; un antiséptico ideal, bálsamo para la piel, digestivo y hepático, remedio para la tos, resfriados, bronquitis…

Es el momento de ir a pasear por la montaña y coger un buen ramillete de tomillo, a la vez, hacemos ejercicio y disfrutamos de un poco de sol, que nos cargará de energía.

En la cocina el tomillo lo podemos utilizar para acompañar carnes y pescados, guisos y potajes, escabeches y vinagretas. Es una planta ideal para hacer infusión y tomarla después de las comidas o cuando nos sentimos un poco pesados e indigestos.

El plato más popular es la “Sopa de Tomillo”. Consiste en hacer una infusión de tomillo, filtrarla y echarle un poco de ajo picado, aceite de oliva virgen y unas tostadas de pan. Es un plato muy digestivo y saludable.

No hará muchos años, esta sopa medicinal, no faltaba en ninguna casa. Hay sanas costumbre que no deberían acabar. ¿Cenamos una sopa?

 

Sabina Meca. Master Nutrición y Salud. UOC

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